Buscar
03:27h. Domingo, 24 de Septiembre de 2017

El impacto de la liberalización del precio de la gasolina en Marruecos

Desde el uno de diciembre, en Marruecos se ha liberalizado el precio de los hidrocarburos. ¿Significa esto que el Gobierno no va intervenir en el precio? ¿Cómo se va a comportar el precio a corto y a medio plazo? ¿Qué lectura política tiene? 

Es evidente que cuando en un país como Marruecos, la Administración regulatorias da un paso a un lado y deja de intervenir el precio de los hidrocarburos, estamos ante uno de los hitos más relevante de su historia económica reciente. Significa que el Gobierno confía cada vez más en las perspectivas económicas del país, en su camino hacia una sociedad cada vez más desarrollada y en la mejora de la redistribución de la riqueza entre su cada vez más poderosa clase media. Hay que ponerlo en el contexto en el que también se están liberalizando el precio de determinados bienes de consumo básicos como el azúcar o el butano.

No obstante, el Gobierno se va reservar la posibilidad de fijar un precio máximo, que prevenga problemas de orden social en caso de un aumento desmedido del precio del barril de petróleo o de una variación al alza del dólar. En cualquier caso las operadoras se han comprometido a incrementar sus stocks, y optimizarlos para evitar no sólo desabastecimientos, sino estas mismas fluctuaciones. 

Como ya ocurrío en el mercado español, veremos en Marruecos variaciones de precio por compañías y por lugares. También se especula que con que empresas de distribución como Marjane se lancen también a vender hidrocarburos. Las relaciones entre las operadoras y las concesionarias también van a variar ya que estas no podrán imponer políticas de precios a sus concesionarias. Los expertos señalan que los precios se ajustarán un par de veces al mes en función de cómo gestione cada estación de servicio sus compras y stocks.

En general se prevé una ligera disminución de los precios para ganar cuotas de mercados, pero a medio se especula un ligero incremento, hasta que las compañías afinen sus políticas de costes, y siempre y cuando la situación internacional no afecte en demasía ni a la cotización del barril ni a la del dólar. 

En general tanto los consumidores como la opinión pública aplauden otro paso más del Gobierno hacia la prometida disminución de la intervención estatal en los distintos sectores económicos.

Jaime Gil-Robles. Consultor en Asuntos Públicos. @JaimeGilRobles