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08:51h. Domingo, 28 de Mayo de 2017

Gestión privada del Patrimonio Cultural en Marrakech

El gobierno de Marruecos ha puesto en marcha un plan para la privatización parcial de sus monumentos históricos, que significa que sociedades privadas se encargarán de su gestión económica y de darles un uso cultural y recreativo. El primer lote «externalizable» a través de una licitación pública se compone de tres monumentos en Marrakech, elegidos por ser esta ciudad la que concentra el grueso del turismo en Marruecos y por ser lugares recientemente rehabilitados. 

El gobierno de Marruecos ha puesto en marcha un plan para la privatización parcial de sus monumentos históricos, que significa que sociedades privadas se encargarán de su gestión económica y de darles un uso cultural y recreativo.

El secretario general del ministerio de Cultura, Mohamed Lotfi, afirmó que «la gestión directa no ha dado resultados a la altura de lo esperado: la Administración no dispone ni de las herramientas de promoción ni la experiencia internacional».

Además, esta gestión obliga a abrir los monumentos según un «horario de oficina», y esto hace que los monumentos cierren a las 6 de la tarde en los meses de verano igual que en invierno, sin que haya turnos nocturnos de visita, precisó.

El primer lote «externalizable» a través de una licitación pública se compone de tres monumentos en Marrakech, elegidos por ser esta ciudad la que concentra el grueso del turismo en Marruecos y por ser lugares recientemente rehabilitados. Se trata de las Tumbas Saadíes(donde reposan los sultanes de esta dinastía de los siglos XVI y XVII), el Palacio Bahia y el Palacio Badia, que en conjunto recibieron a 1,1 millones de visitantes el pasado año, quienes dejaron en las arcas del ministerio 12,4 millones de dirhams (1,2 millones de euros).

El próximo 14 de septiembre se cierra el plazo para que compañías especializadas en la gestión cultural presenten sus ofertas, sabiendo que el contrato les obliga no solo a mantener el buen estado de los monumentos, sino a entregar al ministerio un 35 % de sus ingresos por visitas.

Las tarifas, que actualmente son muy bajas (diez dirhams, 90 céntimos de euro por entrada), se adecuarán a las vigentes en monumentos europeos, aún por definir, pero -aclara Lotfi- los marroquíes tendrán una «discriminación positiva» con tarifas preferenciales. Lo más novedoso es que las sociedades que finalmente exploten estos monumentos podrán promover en su interior actividades culturales (conciertos, conferencias u otros) y hasta instalar cafés y restaurantes «respetando la identidad del lugar y sus características físicas».

Eso sí, el ministerio se reserva un «poder de control general» sobre la buena marcha de estos contratos de diez años, y habrá un conservador siempre presente en cada monumento para prevenir toda actividad atentatoria o degradante del lugar. Esta privatización parcial de la gestión cultural en Marrakech es solo la primera fase, ya que el ministerio piensa «lanzar inmediatamente después» otras licitaciones del mismo carácter para los sitios antiguos, islámicos o mixtos en otras regiones del país.

Marruecos cuenta con un rico legado arquitectónico desde la época romana hasta las distintas dinastías islámicas, siendo las ciudades deMarrakech, Fez, Meknés y Rabat (las llamadas «ciudades imperiales») las que concentran un mayor patrimonio. Precisamente el patrimonio cultural, además de los paisajes y la gastronomía, suele ser uno de los argumentos citados por los viajeros que visitan Marruecos y que han convertido al país en el más visitado de África, con cifras superiores a los diez millones de viajeros en 2013 y 2014.

Fuente. ABC