Buscar
06:47h. Viernes, 28 de Julio de 2017

Francia y Marruecos normalizan sus maltrechas relaciones

La visita del Presidente francés François Hollande a Tánger para visitar al Rey Mohamed VI, ha supuesto un intento de normalizar las relaciones polícias entre dos socios y amigos que llevaban tiempo instalados en diversos desencuantros. La visita ha multiplicado los gestos de amistad y proximidad para intentar recuperar el terreno perdido.

La visita del Presidente francés François Hollande a Tánger para visitar al Rey Mohamed VI, ha supuesto un intento de normalizar las relaciones polícias entre dos socios y amigos que llevaban tiempo instalados en diversos desencuantros. La visita ha multiplicado los gestos de amistad y proximidad para intentar recuperar el terreno perdido.

Las dificultades entre ambos países "no solo han quedado borradas, sino sobre todo superadas", declaró el domingo Hollande ante la comunidad francesa reunida en el consulado.El presidente francés aseguró asimismo que "abrió" con Mohammed VI "una nueva etapa" de la colaboración franco-marroquí.

El objetivo de este desplazamiento a Tánger, era demostrar que ha quedado zanjada la crisis diplomática de casi un año provocada por las denuncias por "tortura" presentadas en Francia contra el patrón del contraespionaje marroquí.  Francia y Marruecos son dos socios indispensables en en materia de seguridad, política y economía y los diferentes desencuatros en los últimos meses habían deteriorado unas relaciones privilegiadas que ahora intentan recuperar.

Francia intenta reforzar su rango de primer socio económico de Marruecos en materia de inversiones, frente a una España que se ha convertido en el principal proveedor del país magrebí. No en vano Francia es el gran inversor industrial en Marruecos donde Renault posee desde 2012 una megafábrica cerca de Tánger con una producción anual superior a los 200.000 vehículos y ha anunciado la instalación de una segunda fábrica del otro constructor francés Peugeot.

El país galo es igualmente el gran beneficiario del la construcción de la primera línea del TGV en África que unirá Tánger y Casablanca en 2018. Hollande en su visita pudo mostrar los primeros servidos por Alstom. 

La visita ha servido igualmente para reforzar la cooperación en materia de seguridad y en particular en la lucha contra el yihadismo. Sin embargo más allá de las buenas palabras, un observador que conozca los gestos del entorno maroquí podría apreciar de que la corriente no pasa entre el Presidente francés y el Monarca marroquí. Algo que cuenta y mucho a la hora de engrasar la maquinaria política y económica entre los dos países.

Es una buena notícia que Francia y Marruecos normalicen sus relaciones, aunque la complicidad de otras épocas parece que de momento no se ha restablecido.

Marruecos Negocios