Buscar
10:47h. Martes, 21 de Noviembre de 2017

Incertidumbre ante la crisis de la SAMIR: la gran refinería de Marruecos

La sociedad anónima marroquí de Industria de Refinado (SAMIR), titular de la única refinería de Marruecos, está inmersa en una profunda crisis financiera que genera incertidumbre y preocupación sobre su futuro. A inicios de Agosto cerró temporalmente,y anunciado que aumentará su capital en un plan de reestructuración financiero que no disipa las dudas sobre su futuro.

 

Incertidumbre sobre el futuro del suministro de combustible en Marruecos. La sociedad anónima marroquí de Industria de Refinado (SAMIR), titular de la única refinería de Marruecos situada en la ciudad de Mohammedia, está inmersa en una profunda crisis operacional y financiera que ha hecho saltar las alarmas en el país. A inicios de agosto interrumpió su actividad temporalmente, ha anunciado que aumentará su capital en un plan de reestructuración financiero, y su dirección es incapaz de presentar un proyecto de viabilidad sólido y creíble.

Hace unas semanas que la dirección de la empresa, en un intento de tranquilizar a la opinión pública, a través de un comunicado, aseguraba que con el objetivo de aumentar el capital, y en colaboración con todos los socios, el 8 de septiembre se celebrará un Consejo Administrativo, y el 12 de octubre una Asamblea General Extraordinaria. Según la SAMIR "los accionistas y los responsables de la sociedad están determinados a continuar esforzándose para reforzar la industria del refinado, polo nacional estratégico del país".

La sociedad fue privatizada hace 20 años y cotiza en la Bolsa en Casablanca, y actualmente refina todos los productos petroleros consumidos en Marruecos. El país magrebí es un importador neto de productos energéticos, ya que no posee reservas de hidrocarburos a pesar de los esfuerzos de exploración que realiza sin frutos hasta el momento. 

La SAMIR es un importante polo industrial y el actor de referencia del sector energético marroquí. Es el proveedor de productos petroleros del país, con sus dos plantas, en Mohamedia y en Sidi Kacem, y dispone de una capacidad de refinado de 150.000 barriles diarios y de una capacidad de almacenamiento de dos millones de metros cúbicos. 

La sociedad, que cerró 2014 con pérdidas de 3.500 millones de dirhams (unos 320 millones de euros), asegura que la refinería seguirá aprovisionando el mercado nacional de productos petroleros, pero algunos medios de comunicación ponen en duda su viabilidad. La refinería ha tratado de tranquilizar al país recordando que existen "depósitos disponibles" con los que podrá continuar el suministro de combustible, pero la realidad es que los problemas se multiplican.

Las Oficina de Cambios le exige el pago de los impuestos aracelarios pendentes de 1,2 millones de euros, la reestructuración financiera no se ha presentado, y el Presidente de la empresa, el saudí Mohamed Husein El Amoudi, habría abandonado Marruecos el 23 de agosto según algunas fuentes, sin presentar alternativas viables al futuro de la compañía y dejando tras de sí el impago del salario de los más 950 empleados del grupo además de innumerables deudas a proveedores.

La crisis de la SAMIR supone un riesgo para continuar con el buen comportamiento de la economía marroquí. El riesgo de una interrupción o problemas de suministro puede dañar gravemente la reputación del país además de perturbar el normal funcionamiento del país. Una situación que debe hacer tomar medidas urgentes a las autoridades del país para que la crisis se cierre lo antes posible.

Fuente: Marruecos Negocios