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04:14h. Jueves, 25 de Mayo de 2017

Cacao: el gran negocio del oro dulce en Costa de Marfil

A pesar de que procede originariamente de Latinoamérica, Costa de Marfil es el primer productor del planeta, con una cuota del 40% de la producción mundial. El 10 % del cacao de cada chocolate que alguien se lleva a la boca en todo el mundo procede de Costa de Marfil, pero sus productores no recogen los frutos de tamaño negocio.

A pesar de que procede originariamente de Latinoamérica, Costa de Marfil es el primer productor del planeta, con una cuota del 40% de la producción mundial. “El 10 % del cacao de cada chocolate que alguien se lleva a la boca en todo el mundo procede de Costa de Marfil, a menos que se especifique lo contrario”, explica orgullosamente el chico que dirige la visita guiada a la plantación.

Pilar económico

El cacao ocupa un lugar central en la economía marfileña, con un 10% del PIB y una media de 1,2 millones de toneladas producidas al año. Precisamente, a la variedad mercedes se le responsabiliza del récord de 1,7 millones de toneladas alcanzado en 2014, que puede repetirse o superarse este año.

Principal fuente de divisas del país, atrae un 45% de los ingresos de las exportaciones, lo que viene a significar unos 2.100 millones de euros anuales. El periodista marfileño Ange Aboa habla de ocho millones de empleos relacionados directa o indirectamente con el cacao en un país de 23 millones de habitantes.

Costa de Marfil se limitaba a la exportación de cacao bruto en el pasado, pero se puso por delante de los Países Bajos en su transformación en el año 2010, ocupando la primera posición mundial del sector. En el año 2012, siempre según datos del gobierno marfileño, se transformó el 33% de la producción local en el mismo país. Las autoridades tienen como objetivo elevar este porcentaje al 50% este año.

Paradójicamente, el chocolate no está tan presente en la mesa marfileña como se podría suponer y, de hecho, el beneficio real del cacao va directo a las arcas de multinacionales extranjeras: las 10 superventas del sector chocolatero acumulan ganancias en torno a los 785.000 millones de euros.

Esas multinacionales son, por orden de volumen de ventas, Mars (Estados Unidos), Mondelez (Estados Unidos), Ferrero (Italia), Nestlé (Suiza), Meiji Co (Japón), Hershey (Estados Unidos), Lindt y Sprungli (Suiza), Arcor (Argentina), Ezaki Glico (Japón) y August Storck (Alemania). Todas se sitúan en países en los que no se cultiva el cacao, pero que resultan ser los que verdaderamente se enriquecen con él.

Agricultores en dificultad

Pero todo esa riqueza no se traduce en beneficios para los agricultores. Las plagas, el envejecimiento de los árboles y los irrisorios precios de venta del cacao convierten la subsistencia de los agricultores más humildes en una cuestión cada vez más complicada. Las pequeñas plantaciones familiares, de entre cuatro y siete hectáreas, son la base del negocio del cacao en Costa de Marfil y el reparto de la riqueza que origina este recurso es muy desigual.

Los cultivadores de cacao concentran el 50% de los pobres en Costa de Marfil según el Banco Mundial y la tasa aumenta anualmente. El abono es caro, los productos fitosanitarios, también, y ambos son esenciales para mantener las plantaciones y aumentar la productividad. Los campesinos invierten el 80% de sus ingresos en la conservación de sus plantaciones, la educación de sus hijos, la comida y la sanidad.

la casi totalidad del cacao de África occidental es de secano y excepcionalmente vulnerable a las condiciones climáticas cambiantes. La región ha experimentado en la última década una mayor incidencia de fenómenos meteorológicos extremos, como los diluvios que arrancan a finales de mayo y anegan, sobre todo, el sur de Costa de Marfil. Las complicaciones derivadas de esas condiciones meteorológicas extremas socavan la viabilidad de los cultivos comerciales y alimentarios. Como la mayoría de los pequeños productores dependen de su propia producción de alimentos básicos para sobrevivir y mantener a sus familias, la sostenibilidad del cacao está ligada a la frágil sostenibilidad de todo el sector de la agricultura.

Como en el caso de otros recursos en el continente africano, el cacao ha resultado ser un regalo envenenado para el país. Centro de conflictos originados por la propiedad de tierra y recursos, habría que sumar a su historial menos alegre los casos de corrupción ligados al control del sector por los sucesivos gobiernos. 

Fuente y más información: Reportaje de Ángeles Jurado y Sebastián Ruiz en Planeta Futuro. El PAIS